Freaks, PCs e imperios (El triunfo de los Nerds I)

La ciencia reviste hoy por hoy cierto estatuto divino, prescriptivo, lo que hace por ejemplo que para vendernos hasta el más anodino artilugio le pongan bata blanca al comercial de turno como si hablara desde la cátedra, científicamente, aportando incluso un número de colegiado en una esquina del plano para reforzar los argumentos y las ‘virtudes objetivas’ del producto. En otros siglos, la bata blanca sería una sotana.

No debe de ser casualidad que una de las sit com más populares de nuestros días tenga a un grupo de amigos friquis, esencialmente científicos, como protagonistas. Hablamos, claro, de Big Bang Theory, que sería algo así como Friends en los tiempos del smartphone y la revolución electrónica. Lo que fue en su día un imaginario marginal, despreciado o ridiculizado en términos sociales, es ahora centro mismo desde el que entretenernos guiñándole un ojo a esta realidad cada más tecnológica y, en esencia, científica.

Miembros de BBT con el cosmólogo Stephen Hawking

Con el auge de los ordenadores primero, y los dispositivos móviles más tarde, y con una industria de los videojuegos pegando más fuerte que la cinematografía o el cine para adultos, los gafotas introvertidos como recién salidos de dragones y mazmorras y esos empollones repelentes dejaron de ser figurantes  para ir encarnando papeles protagonistas en nuestro tiempo, un santoral que tendría en nómina personajes como Bill Gates, Steve Jobs, Larry Page, Zuckerberg o Elon Musk, entre otros. La venganza de los nerds fue ir moldeando la interfaz del futuro mientras se hacían multillonarios. Eso explicaría, bromean algunos, tanta saga superheroica en carteleras o la gamificación galopante como recurso educativo. El sueño americano renovado en la fiebre del oro de la alta tecnología: Cupertino, Mountain View, Palo Alto. Este linaje de friquis electrónicos cuenta ya con su propia teleserie: Silicon Valley, algo así como un reverso ‘luminoso’, capitalista y ‘amable’, de Mr. Robot. [De algún modo, Silicon Valley es como una especie de nación fundada por piratas que han alcanzado tanta relevancia que parecen ser, y en parte lo son, el mismo estado de las cosas; al menos en lo que a tecnología (y su consumo) se refiere. Piratas que hicieron ley. Paradójicamente, de alguna manera todo hacker lucha hoy contra Silicon Valley. Porque Silicon Valley sería –leí en alguna parte– más que un lugar geográfico, un estado tecnológico de las cosas: los ojos morulares de las moscas en las alas del satélite.

[VÍDEO Serie Silicon Valley, trailer]

En 1996, cuando ese valle de California se iba convirtiendo en una especie de Ítaca posmoderna, y el ordenador pasaba a convertirse en un miembro más de la familia, el periodista informático Robert X. Cringely hizo un documental sobre el desarrollo y auge de las computadoras personales, desde los pioneros años 70 con el desarrollo de Altair 8800, Apple I, Apple II y VisiCalc, hasta mediados de los 90 con el boom de las puntocom y Windows 95. Dividido en 3 partes, incluye entrevistas de la época realizadas a Steve Jobs y Gozniak, Bill Gates, Larry Ellison y otros pioneros de la informática como tecnología de consumo masivo. El documental se inspira en un libro escrito por el propio Cringely en 1992 (y reeditado con nuevo material el mismo año del documental, 1996) titulado Imperios accidentales: cómo los chicos de Silicon Valley hacen sus millones, luchan contra la competencia extrajera, y aún no pueden conseguir una cita [en  inglés original: Accidental Empires: How the Boys of Silicon Valley Make Their Millions, Battle Foreign Competition, and Still Can’t Get a Date; puede leerse gratis en inglés en la propia página de Cringely.

Aquí abajo os dejamos enlaces al documental de Cringely (subtitulado en español) El Triunfo de los nerds: una historia irreverente de la industria del PC (1996), un vistazo a los orígenes de la informática comercial que acabaría derivando en el actual imperio tecnológico: un paseo desde los orígenes del MS-DOS, pasando por la ingeniería inversa de Compaq del IBM PC, o la interfaz gráfica de usuario Alto de Xerox que inspiraría a Jobs en su gestor de escritorio para Mac, hasta el despunte de las .com. Bo probeito. (Para ver la versión completa del documental en inglés, por capítulos, pinchar en cada uno de los enlaces siguientes: Cap. 1; Cap. 2; Cap. 3. Decimos esto ya que la versión subtitulada que hemos encontrado en español está considerablemente reducida).

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